Pienso que entre el creador y los que reciben lo creado hay que eliminar intermediarios que acumulen $ y poder a costa de ambos extremos de ese puente. El que crea, si lo hace por necesidad de dar eso que abunda en su interior, busca compartir lo más pronto, directo y sin trabas posible, y al mayor número de destinatarios. Las condiciones actuales posibilitadas por internet son ideales para esto, siempre que no se interponga nadie con su gran bolsa para juntar dinero a costa de la vida de otros. Porque el que crea da de su vida, de su alma, y a esto no es lícito poner rejas ni compuertas tramposas, porque se debilitarían las ganas de crear. Sí debería haber un buen sistema de reciprocidad, de manera que el que quiere dedicar todo su tiempo a la creación pueda vivir de ello, sin necesidad de grandes aparatos promotores y cobradores.
En mi experiencia, es tal la alegría de compartir lo que uno crea con la mayor cantidad posible de gente, que esto compensa bastante bien el tiempo invertido, claro que no tengo la producción artística como modo de ganarme la vida. Pero creo que es una mentira que sin el aparato represor y apropiador el creador no pueda subsistir, es otra gran falacia de un sistema que no se resigna a retirar sus garras de sus presas.
Argentina 26 de abril de
Argentina
26 de abril de 2007
Diana Venturini
CREATIVIDAD Y LA IDEOLOGÍA DEL COPYRIGHT
Pienso que entre el creador y los que reciben lo creado hay que eliminar intermediarios que acumulen $ y poder a costa de ambos extremos de ese puente. El que crea, si lo hace por necesidad de dar eso que abunda en su interior, busca compartir lo más pronto, directo y sin trabas posible, y al mayor número de destinatarios. Las condiciones actuales posibilitadas por internet son ideales para esto, siempre que no se interponga nadie con su gran bolsa para juntar dinero a costa de la vida de otros. Porque el que crea da de su vida, de su alma, y a esto no es lícito poner rejas ni compuertas tramposas, porque se debilitarían las ganas de crear. Sí debería haber un buen sistema de reciprocidad, de manera que el que quiere dedicar todo su tiempo a la creación pueda vivir de ello, sin necesidad de grandes aparatos promotores y cobradores.
En mi experiencia, es tal la alegría de compartir lo que uno crea con la mayor cantidad posible de gente, que esto compensa bastante bien el tiempo invertido, claro que no tengo la producción artística como modo de ganarme la vida. Pero creo que es una mentira que sin el aparato represor y apropiador el creador no pueda subsistir, es otra gran falacia de un sistema que no se resigna a retirar sus garras de sus presas.